En diálogo con Radio Capilla, el cura párroco Gerardo Morra apuntó su nuevo desafío, que lo llevará a Bolivia, y compartió un emotivo mensaje a la comunidad de Villa Ascasubi, en la que se encuentra desde junio de 2010.

“Voy a Riberalta, una ciudad del departamento de Beni. La parroquia se llama Cristo Rey, es en el norte de Bolivia”, indicó.

Nacido en Ucacha pero desde niño habitando en Etruria, recordó cómo se despertó su vocación sacerdotal. “Hice un año de computación pero en el año 1982 entré al seminario, fue un llamado del señor. Hay un hecho que tiene que ver con la Virgen. Era estudiante de secundario cuando hice una peregrinación al santuario de Saladillo y tuve una experiencia muy fuerte con María, y desde ahí comencé a cuestionarme la vocación sacerdotal”. 

Gerardo supo pasar por Tancacha en 1989 algunos meses, además de Marcos Juárez, Justiniano Posse, Leones y una experiencia en una zona de Bolivia cercana al Amazonas que lo marcó muy fuerte, debido a que dos curas que estaban con él fallecieron. Retornó a la Argentina pidiendo al obispo formar parte de una comunidad tranquila y así desembarcó en Villa Ascasubi. 

“Siempre digo que Villa Ascasubi con su cariño, comunidad y afecto es una gran familia que me fue sanando. Son sentimientos encontrados porque evidentemente me cuesta mucho dejar tantas amistades y afectos, pero realmente uno tiene fé y Jesús llama e invita a seguirlo en otros caminos, y a veces tenemos que renunciar a sentimientos para acompañarlo. Siempre agradeceré a Villa Ascasubi por su cariño y afecto familiar, siempre me sentí un ‘palomero’ más y eso me hizo muy bien. Fue mi comunidad terapéutica”, destacó. 

Consultado por el origen de la decisión de este nuevo desafío, comentó: “Antes de la pandemia, el Papa Francisco publicó una carta que se llama “Querida Amazonia”, que es un plan pastoral para la gran Amazonia que abarca 19 países, en esa carta el Papa pide que los sacerdotes ayuden y den una mano. Sentí esto como un llamado y que Jesús me estaba pidiendo que vaya para allá. Mi préstamo es como un convenio que se hace con el obispo de la Diócesis de Villa María y el obispo de la Diócesis de Pando durante tres años”.

El domingo a las 19 dará la misa de despedida, con presencia del obispo de Villa María y luego la parroquia quedará a cargo del padre Germán Alassia, párroco de la localidad de Tancacha.

Por último, agradeció a todo el pueblo y dejó un mensaje de despedida a la comunidad.